Bogotá: la ciudad pionera en ciclovías recreativas

Bogotá: la ciudad pionera en ciclovías recreativas

Lucas Alonso

Con cuarenta y siete años de funcionamiento ininterrumpido, todos los domingos y días festivos, la ciclovía recreativa de Bogotá sirvió de ejemplo para la implementación de la misma propuesta a lo largo de toda América Latina y distintos países alrededor del mundo. Repasamos la historia del hito bogotano. 

Corría el año 1974 cuando en esa ciudad se estableció el primer trayecto de ciclovías recreativas. El proyecto y su implementación nacieron de la protesta de organizaciones independientes y de los propios ciudadanos, quienes reclamaban espacios libres de autos para realizar actividad física o —simplemente— salir a pasear de manera tranquila y segura. Tuvo una duración de tres horas y se dio en un breve tramo de calles en el centro de la ciudad.

En 1976, tras dos pruebas piloto, el gobierno de Bogotá decidió diseñar un esquema de movilidad estratégico para optimizar los recorridos a lo largo de la ciudad. En ese mismo año, mediante un decreto, firmado por el alcalde bogotano, se establecieron de manera definitiva las ciclovías, recibiendo, por primera vez este nombre, el cual conservan hasta hoy en día. Desde entonces, el modelo de Bogotá comenzó a crecer hasta lograr ciento veintisiete kilómetros de extensión, siendo —según las palabras de Oscar Ruiz Brochero, integrante del Comité Ejecutivo de Ciclovías Recreativas de las Américas—: “el parque temporal más grande del mundo”. 

Con el correr del tiempo, a la tradicional Ciclovía se sumó la “Recreovía”: un programa que busca fomentar la actividad física, los hábitos saludables y un estilo de vida no sedentario que apunte a mejorar la salud de los bogotanos. Con acompañamiento musical se ofrecen ejercicios al aire libre, de manera gratuita, en distintos puntos del trayecto como también en plazas y parques. La OPS —Organización Panamericana de la Salud—, analizando el caso colombiano, destaca: “Quienes formulan políticas necesitan un conjunto diverso de herramientas para hacer frente a nuevos problemas de salud pública como el aumento en la prevalencia de enfermedades crónicas. En este contexto, la Ciclovía es un programa comunitario con gran potencial a tener en cuenta”. Según un estudio realizado por la misma fuente, en América Latina, entre el 50 y 60 por ciento de su población tiene sobrepeso. De allí la importancia de lugares destinados al deporte. 

Actualmente, tras un sostenido apoyo gubernamental, social y de empresas privadas que colaboran en la mantención del programa, la ciclovía recreativa de Bogotá recibe un millón de visitas por fin de semana y cuenta con una compleja organización para lograr su implementación sin ningún tipo de traspié. Entre los distintos actores destacan los “guardianes de la ciclovía” quienes, tras una minuciosa formación, se dedican a acompañar, asesorar y asistir a los usuarios durante todo el trayecto. Los bogotanos ya están habituados a recurrir a ellos por cualquier inquietud y, a su vez, ya son famosas las jornadas de reclutamiento de los mismos. 

Ciudad Bici Friendly 

Debido a la constante promoción de la bicicleta para ser usada en las calles de Bogotá, esta ciudad ha sido colocada en el puesto doce del Índice Copenaghenize —mide cuáles son las ciudades más aptas para circular en bicicleta—, siendo la única de Latinoamérica presente en el prestigioso conteo. Actualmente, las autoridades están trabajando en planes para lograr que un cincuenta por ciento de los viajes diarios, a lo largo de la ciudad, se realicen en este medio de transporte. Una apuesta, a su vez, por la movilidad sostenible y libre de contaminación. Según un estudio de la Universidad de Los Andes, los días de ciclovía se registran 13 veces menos emisiones de material particulado al aire. 

Modelo a seguir

A lo largo de Colombia, luego del caso inicial de Bogotá, se desarrollaron ciclovías en Barranquilla, Medellín, Cali y Popayán, entre otras. A nivel internacional, el modelo se replicó en Santiago de Chile, Ciudad de México, El Salvador y Rosario, Argentina, entre otros. 

Una apuesta sustentable, sostenible, que dinamiza las ciudades y las aleja de la incómoda primacía del automóvil. Hoy, Bogotá es la primera y, actualmente más grande, de las más de cuatrocientas ciclovías que recorren América. 

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